Las lentillas de colores pueden reafirmar tu belleza, pero ten mucho cuidado con ellas

Muchos de nosotros queremos lucir siempre impolutos y es que en el mundo en el que vivimos es cada vez más importante que entremos por los ojos a los demás. Ya sea porque nos gusta ese chico o esa chica, ya sea porque se trata de una entrevista de trabajo o simplemente por sentirnos guapos o guapas, lo cierto es que en la mayoría de las ocasiones intentamos dar todo de nosotros mismos para sorprender. En este sentido, unas buenas tardes de compras suelen ayudarnos mucho para encontrar todo aquello que necesitamos para vestirnos, sin embargo, en otras ocasiones, los modelitos con los que contamos en nuestro fondo de armario son más que suficientes.

Sea cual sea la ocasión o si tenemos o no ropa, la realidad es que la vestimenta no lo es todo y siempre debemos de buscar un calzado que le vaya a juego. Además, un bonito peinado, unas joyas que le peguen a la vestimenta y un maquillaje óptimo son los complementos ideales para nuestro look. Pero, ¿qué os parecería si os invitáramos a cambiar vuestro color de ojos?

La realidad es que en la actualidad ya es posible cambiar el color de nuestros ojos, si bien no es un cambio como tal, sino que se trata de unas lentillas de colores que nos ayudan a tener los ojos en otra tonalidad. En este sentido, si tienes una fiesta próxima y quieres dar un toque diferente a tu look con unas lentillas de colores, ya sabes que es posible, no obstante, no es oro todo lo que reluce, por lo que antes de que te aventures te contamos qué debes hacer antes de comprarlas.

Lo primero que debes de hacer y bajo ningún concepto te recomendamos que te pases este punto por alto es acudir al oftalmólogo de confianza para que haga una revisión de tu vista, y pueda valorar primero si puedes usar lentillas de colores. En el supuesto de que no tengas ningún oculista de confianza, nosotros te recomendamos que recurras a las manos expertas de la doctora Cecilia Rodríguez de Estética Ocular, quien te puede ayudar y solventar dudas tan importantes sobre este tema como las siguientes:

  • ¿Qué lentillas debes usar?
  • ¿Dónde debes comprarlas?
  • ¿Cómo debes ponerlas y limpiarlas?
  • ¿Tienen tiempo límite de uso?

Y es que estas son solo algunas de las preguntas más importantes que nos debemos de hacer y que debe solucionar nuestro óptico de confianza y es ponernos lentillas de colores es algo que debemos de hacer siempre bajo prescripción médica. Si bien es cierto que es posible que, a día de hoy, todavía podamos encontrar en supermercados o salones de belleza lentillas de colores, pues al tratarse de lentes no correctivas, se tiende a pensar de manera errónea que no suponen ningún riesgo para la salud de nuestros ojos, pero no nos debemos de engañar, porque esto no es así.

Y es que, sin embargo, un uso libre y sin receta de productos que pretendemos colocar en una zona tan delicada como son nuestros ojos, puede provocarnos infecciones oculares como conjuntivitis, erosiones e irritación de la córnea, abscesos corneales y pérdida del ojo. Por tanto, siempre debemos comprarlo en una óptica especializada.

Recomendaciones de higiene para el uso de las lentillas

Además de contar siempre con la ayuda y supervisión del especialista óptico de confianza, lo cierto es que siempre debemos de seguir una serie de recomendaciones de higiene para el uso de lentillas que, entre otras, son:

  • Lava tus manos antes de tocar las lentillas de colores que vas a ponerte.
  • Utiliza el producto adecuado para limpiarlas, evita el agua del grifo, y nunca uses ningún otro producto desinfectante. Será el oftalmólogo quién te diga qué producto de limpieza de lentillas debes aplicar para su limpieza.
  • También el estuche donde guardas las lentillas debe estar limpio y en un ambiente seco, además, es recomendable que lo cambies según las especificaciones del fabricante. Idealmente deberían ser de un solo uso y tirarlas a la basura tras ponerlas una vez.
  • En principio, si puedes usar maquillaje cuando llevas lentillas, sin embargo, debes tener cuidado con el tipo de producto que usas. Si al aplicarlo te produce cualquier reacción como picores o irritación, debes retirarlo inmediatamente, si aún así, continúan las molestias, acude al oftalmólogo.
  • No debes dormir o hacer deportes acuáticos con lentillas, en especial si son deportes de cierto riesgo. De cualquier modo, debes seguir las indicaciones del tiempo de uso que te de el oftalmólogo, o que se indican en la caja de las lentillas de colores.

¿Qué es lo que no te puedes perder en Florencia?

A las personas que nos gusta viajar, conocer nuevos lugares y disfrutar de sus costumbres y gentes, sufrir de aerofobia o miedo a volar es un hándicap importantísimo. En mi último viaje, una amable azafata me vio tal cara de pánico que se ofreció a cambiar mi asiento de la cola del avión por otro de la zona de las alas, ya que es la zona del avión con mayor estabilidad, según me dijo, y es que los tripulantes de cabina de pasajeros son el alma mater del avión para los pasajeros. Su disponibilidad, amabilidad, servicio y tranquilidad entrenada y estudiada en centros especializados como la escuela universitaria Formatic Barcelona, se traduce en resultados y es que en este tipo de centros el futuro tripulante adquiere los conocimientos necesarios para su profesión de una manera sólida, con un profesorado altamente cualificado.

Y de esta forma llegué un poco más tranquila al destino deseado: Florencia, la ciudad del Renacimiento. Esta denominación se debe a que fue precisamente en esta ciudad donde en la segunda mitad del siglo XIV se originó este movimiento artístico impulsado por una de las familias más poderosas e influyentes de la época, los Medicis.

El centro histórico de Florencia fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1983, y en ella destacan, entre otros, los siguientes monumentos que no puedes dejar de visitar:

  • Piazza del Duomo. Esta plaza representa el centro religioso y cultural de la ciudad, pues en ella se encuentran:

– La Basílica Catedral de Santa María del Fiore. Conocida popularmente como Duomo, impresiona su espectacular fachada en mármol blanco y verde. La catedral es una de las obras maestras del gótico italiano. Es una de las construcciones más grandes de la cristiandad, solamente superada en tamaño por la Basílica de San Pedro del Vaticano.  Su construcción se inicia en 1296 y se remata 170 años más tarde. Destacable es su impresionante cúpula de 114 metros de altura y 45,5 metros de diámetro, todo un reto para la época.

– El Campanile de Giotto. Situada frente a la catedral, es la torre del campanario de la misma. Su construcción datada entre 1298 y 1349 es de estilo gótico y dispuesta en una base cuadrangular de 14,45 metros y una altura de 84,70 metros.

– El Battisterio di San Giovanni. Situado frente a la catedral, el Battisterio está considerado como el edificio más antiguo de Florencia. Su forma es octagonal, destacando en él el mosaico bizantino de su cúpula y las tres puertas de bronce de acceso.

–  Ponte Vecchio. El ‘Puente Viejo’ es un puente medieval sobre el río Arno y también el puente de piedra más antiguo de Europa, uno de los pocos ‘puentes habitados’ que se conservan, actualmente ocupado por orfebres, joyeros y comerciantes de oro, si bien en sus inicios y hasta 1593 estuvo ocupado por carniceros y matarifes.

– Piazza della Signoria. Es el centro neurálgico de la ciudad. Su superficie en forma de “L” acoge varios monumentos significativos de la ciudad, como son:

– Palazzo Vecchio.  Su construcción entre 1299 y el 1314 semeja una estructura fortificada    medieval, de la que sobresale la Torre di Arnolfo de 95 metros de altura.

– Logia dei Lanzi. Construido entre 1379 y 1381, actualmente es un museo al aire libre. En sus soportales se encuentran diversas esculturas de la colección de los Médicis, como el ‘Rapto de las Sabinas’ o ‘Perseo con la cabeza de Medusa’.

– Tribunal de Mercancías. Construido en 1359, en lo alto de su fachada se pueden contemplar los escudos de los 21 gremios de la ciudad.

– Las estatuas. Capítulo aparte merecen las estaturas de esta plaza. Las más antiguas son el ‘Marzocco’ y la ‘Giuditta e Oloferne’, ambas de Donatello. El ‘David’ de Miguel Ángel, y ‘Hércules y Caco’.

– La Fuente de Neptuno. La primera fuente pública de Florencia (1563-1565).

– Los jardines de Boboli. Con una extensión de 45.000 metros cuadrados es el mayor espacio verde de la ciudad. Pertenecientes al Palazzo Pitti y ubicados en su parte posterior, los jardineros fueron abiertos al público en 1766. Grutas, fuentes, estatuas de mármol y un pequeño lago es lo que nos podemos encontrar.

La gastronomía de Florencia

La ciudad de Florencia está enclavada en la región de la Toscana por lo que su gastronomía viene dada por los tradicionales ingredientes de la zona: legumbres, champiñones, almendras, aceite de oliva, carne de caza… destacando platos como la ensalada de tomates con mozzarella, bistecca alla Fiorentina o postres como los cantucci, cenci, brigidini o el zuccotto.